De la economía de guerra a la transformación

De la economía de guerra a la transformación

La recuperación de la industria pasa por una transformación

Posiblemente el sector Industrial y de servicios es el que más está sufriendo esta crisis provocada por el COVID-19. Incluso en muchos casos, las industrias que no han parado en ningún momento su actividad por producir, transformar o distribuir bienes de primera necesidad como el sector alimentario, están sufriendo una importante reducción de ingresos por las restricciones legales que se han establecido.

Pero también hay que reconocer que algunas empresas de este sector se han erigido como actores de primera fila en las medidas de contención. Por ejemplo, uno de nuestros clientes ha diseñado y construido algunos de los hospitales de campaña que se han desplegado por España.

Otros han adaptado su producción, como si de una industria de guerra se tratara, para contribuir dentro de sus posibilidades. Como muestra, algunos de nuestros clientes han confeccionado batas y mascarillas para el personal sanitario; otros han investigado y rediseñado sus líneas para producir respiradores o los hay que han puesto su logística global al servicio del sistema sanitario.

Las industrias ya han tenido que transformarse

De las industrias que han podido continuar en parte su actividad, sus primeros retos han ido en estas dos líneas:

  1. Proteger a sus empleados
  2. Seguir dando servicio a los clientes, produciendo y vendiendo

En el primer caso el reto principal ha sido el aprovisionamiento de Equipos de Protección Individual (EPIs) en un mercado mundial desabastecido y las adaptaciones urgentes de los procedimientos de trabajo.

Pero en la prestación de servicios ha sido seguramente en la que más cambios profundos se han producido.

La visita de clientes, la recepción de personas y las compras físicas han sido prácticamente imposibles hasta el comienzo de la desescalada, y aún están muy restringidas. Y las empresas han tenido que reforzar, o incluso desplegar urgentemente el resto de sus canales, principalmente el on-line y/o telefónico, para poder seguir vendiendo lo que fuera posible.

En las empresas de distribución los canales digitales se han visto desbordados porque los procesos no estaban preparados para una demanda tan masiva y rápida como se ha producido. En los supermercados e hipermercados los han tenido que limitar para poder atender a sus clientes presenciales.

Hay otros sectores que han transformado sus servicios basados en la actividad tradicionalmente presencial por una nueva y masiva actividad on-line, como el caso de escuelas o centros de formación. La producción urgente de contenidos y el despliegue de nuevos canales han llevado horas y horas de trabajo de sus profesionales y proveedores.

Pero aún queda mucho trabajo por delante. ¿Qué cambios vamos a tener que abordar?

Pero desgraciadamente muchas empresas han tenido que parar completamente su actividad y todas ven su futuro con incertidumbre.

Pequeños rayos de esperanza se vislumbran con las primeras etapas de la desescalada en algunos territorios y con las previsiones de tendencias post-COVID-19 que hacen replantearse la reindustrialización de Europa, y de España en particular, para podernos abastecer más fácilmente de elementos esenciales en casos como este, por la excesiva dependencia actual del exterior.  Esto supondrá nuevas inversiones, empleos y grandes retos.

Las industrias van a tener que abordar procesos importantes de cambio para adaptarse a las nuevas circunstancias de hacer negocio y condiciones de trabajo y que para ello las soluciones tecnológicas vana jugar un papel muy importante.

En estas nuevas oportunidades, algunas empresas realizarán adaptaciones menores, pero otras cambiarán más profundamente.  Aunque la recuperación total sea lenta y la situación final sea distinta, nuestros productos y servicios seguirán siendo necesarios, nuestra propuesta de valor seguirá siendo interesante y por eso tenemos que seguir trabajando y luchando.

Desde Inycom en todo este tiempo hemos seguido prestando los servicios TIC a nuestros clientes, ya sea en remoto o presencialmente cuando ha sido imprescindible en los servicios esenciales.

Hemos reforzado nuestro asesoramiento y el despliegue de soluciones, no solo para el teletrabajo o la seguridad, sino también para abordar los nuevos procesos, la demanda de herramientas de mantenimiento industrial (GMAO) o en general apoyando y acelerando la transformación digital.

Y sobre todo seguimos animando a todos, de corazón, en este reto de retomar y adaptar con garantías para empleados y clientes la actividad.

Director Sector Industria y Servicios

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