Nuestro código en un lugar seguro

Nuestro código en un lugar seguro

Uno de los grandes valores de las compañías 

Nuestro código fuente es uno los activos de nuestra organización, es parte de nuestra propiedad intelectual, y los desarrolladores y analistas de software son verdaderos creadores.

Pero normalmente, no somos desarrolladores individuales, sino que trabajamos en equipo y se requiere organización en los cambios, en los despliegues, y más en entornos de integración continua y despliegue continuo (CI/CD) como los actuales.

Por estas necesidades se crearon ya hace muchos años los repositorios de código fuente. Yo me he encontrado con muchos y de distinto tipo, OpenSource o de pago, más preparados para trabajar con una tecnología u otra o mejor integrados con un entorno de desarrollo concreto (IDE), o con más o menos funcionalidades.

De los repositorios vinculados a código Microsoft estaba SourceSafe, que se integró en Team Foundation Server (TFS).  Del resto, ha habido muchos pero de los OpenSource empezó destacando CVS, uno de los primeros que trabajaba en el mundo OpenSource, y Subversion (SVN), que ha sido el repositorio por defecto en muchos proyectos y muchísimos años.  Este último fue el primero que conocí que incorporaba como novedad la versión para todo el código de una aplicación a la vez, en lugar de hacer un control de versiones individual por fichero.

GIT, un peldaño por encima

Pero desde hace unos años hay una nueva estrella en el firmamento que ha eclipsado a casi todos los demás, y este es GIT. Con sus distintas variantes, con sus proveedores SaaS como Github (que terminó comprando Microsoft el verano pasado), y que ya es uno de los repositorios por defecto también para TFS.

La combinación con Jenkins es la que facilita la integración continua, y la que permite volver para atrás en caso de que alguien cometa algún error. Se compila todo el código y se pasan las pruebas integradas en entornos TDD para comprobar lo que se ha desarrollado.

Ventajas de los repositorios

En general, algunas de las ventajas que ofrecen los repositorios son:

  1. Tener versiones de cada archivo, pudiendo volver atrás en caso necesarios
  2. Etiquetado de código, para poder volver a una etiqueta concreta, por ejemplo por despliegues, por entornos, etc. También comentarios
  3. Mezcla inteligente de código de distintos usuarios. También diferencias para corregir conflictos.
  4. Integración con entornos de Desarrollo para vincular código con tareas y con pruebas

Desde luego hay muchos más tipos de repositorios y los nuevos que vendrán, ya que son una de las herramientas más útiles para el desarrollador, y que se integran con cada vez más funcionalidades.

Por último, estos repositorios y su forma de trabajar se han convertido en ejemplos para la implementación de otras herramientas como los servicios de Storage personal o empresarial como Dropbox, OneDrive o Google Drive, y que ya nos son muy habituales por lo útiles que son, aunque no seamos desarrolladores de código.

Juan Manuel Soto

Digital Solutions Marketing Manager

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