“Cinco reglas de Oro” para Diseñar Cuadros de Mando

“Cinco reglas de Oro” para Diseñar Cuadros de Mando

“Necesito esta información para ayer”; “Si no lo conseguimos nosotros, lo hará la competencia” o “Hemos de estar antes que nuestros competidores”. ¿Le suenan estas frases? Seguro que sí.

Nuestras empresas y organizaciones actúan en mercados definidos por la continua competencia, independientemente del sector profesional. Tomar decisiones a gran velocidad y comprender profundamente el negocio son las claves para sobrevivir en escenarios hostiles. 

Disponer de la información relevante para nuestro negocio de una forma ágil y visual es la garantía de nuestro éxito. Para ello, la tecnología pone a nuestro alcance soluciones como los Cuadros de Mando, que dan respuesta a una necesidad concreta: la visualización de datos relevantes para su fácil y rápida comprensión.

De la importancia que para cualquier organización tiene la información se puede entender fácilmente que el diseño de un Cuadro de Mando es de vital importancia. En este artículo exponemos las “Cinco reglas de Oro” que nunca se han de obviar en su diseño.

En primer lugar es imprescindible saber elegir aquellas métricas realmente importantes y relevantes para el negocio. Según Avinash Kaushik, un buen cuadro de mando debe mostrar como máximo seis indicadores clave y contener comentarios destinados a resaltar aquello que los datos representan.

Es muy sencillo demostrar que las métricas seleccionadas son las adecuadas: una vez diseñado el cuadro de mando, el usuario ha de ser capaz de explicar con claridad cada métrica.

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En segundo lugar, debe ser visual. Al contrario que las tablas basadas en números, un cuadro debe ser rápido y fácil de leer.

El cerebro humano procesa números e imágenes como “fragmentos” discretos de información. Por lo tanto, las tablas y los informes repletos de números son difíciles y lentos de procesar. Sin embargo,comprender un gráfico es posible casi inmediatamente.

Los cuadros de mando que incluyen gráficos de barra, gráficos de líneas, mapas de calor y diagramas de dispersión son populares e impactantes, porque son claros y los usuarios saben cómo leerlos e interpretarlos. Por ello, aunque sea tentador para quién los diseña demostrar su gran habilidad para crear gráficos, los cuadros que sean utilizados por muchas personas deben ser simples.

Cuando diseñe un cuadro de mando, incluya colores, formas, líneas, grosores, grados de sombreado, y otros tratamientos que mejoren la percepción visual. Sin embargo, se han de evitar los widgets demasiado atractivos, los tratamientos de gráficos en tres dimensiones y las paletas de colores que distraigan la atención.

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En tercer lugar, un cuadro de mando debe ser interactivo. De hecho, se diseñan para ser útiles al mayor número posible de usuarios de la organización lo que implica que han de permitir Filtrar, Segmentar, Profundizar (Drill-Down), Sintetizar (Drill-Up), Rotar, Pivotar, Calcular etc.

Con esta interactividad los usuarios pueden pasar de una visión general a una compresión más particular del negocio para tomar decisiones y todo ello con unos pocos “clics”

Por otro lado, deben presentar una temporalidad acorde al negocio. Es decir, los datos de un cuadro de mando han de estar actualizados y las métricas seleccionadas han de reflejar los datos en la línea de tiempo correcta para el negocio. Los datos no alineados a la línea temporal de su negocio pueden generar una falsa impresión de seguridad en las decisiones. Sin embargo, con el tiempo, las métricas también pueden cambiar y se han de revisar las líneas temporales ajustando los diseños a las nuevas necesidades de medición.

Por último, pero no menos importante, el éxito de la implantación de un cuadro de mando en nuestra organización recae en que retroalimente su definición a medida que el negocio cambia. Para ello se necesita multitud de consumo y consumo desde múltiples plataformas (Escritorio, dispositivos móviles, web etc.) Esto acelera el flujo de validación y se alinea a los cambios del negocio.

En definitiva, utilizar herramientas que faciliten la creación y el uso compartido de cuadros de mando nos permitirá optimizar el tiempo de desarrollo, pudiendo dedicar este esfuerzo a cumplir algunas de estas buenas prácticas que hemos expuesto.

Carlos Romero

Responsable de Proyectos para Visualización y Analítica de Datos.